¿Quién no ha empezado un nuevo año con la ilusión de cumplir todos sus propósitos de Año Nuevo? A principios de enero solemos replantearnos metas, dejar atrás hábitos que ya no nos gustan y recibir con entusiasmo un año lleno de proyectos, experiencias y energía renovada.
Este año, en lugar de enfocarnos en los mismos objetivos tradicionales (como ir al gimnasio o ahorrar dinero) ¿por qué no proponernos metas que impacten positivamente al mundo? Si te apasiona viajar, este artículo te presenta algo diferente: 12 propósitos de año nuevo para un turismo más responsable en 2026.
Aléjate de los propósitos comunes de año nuevo
Cada año, millones de personas inician enero con una lista llena de metas:
- Bajar de peso.
- Comer más saludable.
- Ahorrar dinero.
- Hacer más ejercicio…
Y aunque todas estas intenciones son válidas, hay un detalle que muchos ignoran: la mayoría no las cumple. Según un estudio citado por Forbes, solo el 8 % de las personas logran cumplir sus propósitos de Año Nuevo. ¿La razón? Muchos de estos objetivos se repiten cada año, pero no conectan con nuestras verdaderas motivaciones, no son sostenibles en el tiempo o simplemente no están bien definidos.
La buena noticia es que no tienes que seguir esa tendencia. Este 2026 te proponemos hacer algo diferente: dejar atrás los propósitos genéricos y asumir metas más conscientes y alineadas con el impacto que quieres dejar en el mundo.
Si viajar es una de tus pasiones, ¿por qué no transformar esa pasión en una herramienta de cambio? Adoptar propósitos de Año Nuevo para un turismo más responsable no solo es posible, sino que también es una forma de sentir que cada viaje tiene un propósito más profundo.
No se trata de hacer más, sino de hacer mejor. De tomar decisiones que beneficien no solo tu experiencia, sino también a las personas, culturas y ecosistemas que visitas. ¿Listo para inspirarte?
¿Viajas este año? Estos son los 12 propósitos de Año Nuevo para un turismo más responsable
Viajar transforma, enseña y nos conecta con el mundo. Pero también conlleva una gran responsabilidad. Por eso, si entre tus propósitos de Año Nuevo está descubrir nuevos destinos, te proponemos hacerlo de una forma más consciente.
Estos 12 retos están inspirados en la iniciativa de los Retos de IATI Travel Shakers, un movimiento que promueve el turismo con propósito, sostenibilidad y respeto por las comunidades locales. No se trata solo de hacer check-in en un nuevo país, sino de dejar una huella positiva allá donde vayas.
Cada uno de estos propósitos te invita a reflexionar sobre tu forma de viajar y a tomar decisiones que beneficien tanto al planeta como a las personas que lo habitan. No necesitas hacerlo todo de golpe ni alcanzar la perfección. La clave está en comprometerte con pequeñas acciones que marcan una gran diferencia.
¿Listo para viajar distinto en 2026? Aquí te dejamos 12 ideas que pueden convertirse en tus nuevos propósitos de Año Nuevo. Uno por mes, o todos a la vez: tú decides el ritmo, lo importante es dar el primer paso.

1. Viajar a un destino no masificado
Uno de los propósitos de Año Nuevo más efectivos para viajar de manera más responsable en 2026 es escoger un destino que no esté masificado. Además de vivir una experiencia más auténtica y tranquila, estarás ayudando a descongestionar lugares sobreexplotados y apoyando la economía de zonas menos visitadas, lo cual genera un impacto positivo más equitativo.
Este propósito forma parte del reto 10 de los Travel Shakers, donde se invita a los viajeros a descubrir países o ciudades “secretas”, es decir, fuera del circuito turístico tradicional. Saliendo de los lugares comunes, contribuyes a enriquecer económicamente otras regiones y descubres tesoros culturales que muchas veces pasan desapercibidos.
En lugar de ir a Tulum, ¿por qué no visitar Bacalar? O en vez de París, ¿qué tal Lyon o Estrasburgo? Muchas veces los lugares menos turísticos ofrecen experiencias más profundas y precios más accesibles.
2. Viaja a un destino fuera de temporada
Uno de los errores más comunes al planear vacaciones es hacerlo en temporada alta. Este 2026, proponte viajar en temporada baja o media como propósito de Año Nuevo. No solo ahorrarás dinero, sino que también contribuirás a reducir la presión turística sobre los destinos en momentos críticos del año.
Elige bien las fechas de viaje ya que también es una forma de viajar de forma más responsable esto te ayuda a evitar los picos de turismo y apoya a las comunidades locales trabajar en mejores condiciones y conservar mejor sus recursos naturales y culturales.
Además, viajar fuera de temporada te ofrece muchas ventajas: los sitios turísticos están menos saturados, puedes conectar mejor con los locales y disfrutar de una experiencia mucho más relajada y auténtica.
3. Aléjate de las grandes cadenas de hoteles
Uno de los propósitos de Año Nuevo más transformadores que puedes adoptar como viajero responsable es apostar por alojamientos locales y sostenibles en lugar de grandes cadenas hoteleras. ¿Por qué? Porque muchas veces, los beneficios generados por estas cadenas internacionales no se reinvierten en las comunidades locales, mientras que un hotel boutique, una posada familiar o un hospedaje rural puede marcar una verdadera diferencia en la economía de una zona.
Al hospedarte en alojamientos responsables y pequeños negocios locales, impulsas la economía circular, la inclusión y el desarrollo del turismo consciente.
Además, estos espacios suelen ofrecer una experiencia más cercana, auténtica y personalizada, lo que también enriquece tu viaje. Muchos de ellos han implementado prácticas sostenibles, como el uso de energías renovables, compostaje, reciclaje, o contratación de personal local.
4. Compra de manera consciente
Uno de los retos de los IATI Travel Shakers para este año es precisamente este: reflexionar sobre el origen de lo que compramos y sus impactos. Cada vez que compras una artesanía local, estás apoyando directamente a una familia o comunidad. Estás ayudando a preservar tradiciones, técnicas ancestrales y culturas vivas que, de otra forma, podrían desaparecer.
Además, comprar conscientemente también implica decir no a los productos hechos con pieles exóticas, conchas marinas, corales, o especies protegidas, y preferir aquellos que estén hechos con materiales reciclados, naturales o reutilizados.
5. Apúntate a una actividad sostenible durante tu viaje
¿Sabías que cada pequeña decisión en un viaje puede tener un impacto positivo o negativo en el medio ambiente? Una forma práctica de reducir tu huella ecológica mientras exploras el mundo es incluir actividades sostenibles en tu itinerario.
Opta por aquellas que no consuman energía ni contaminen: como el kayak, el trekking, el ciclismo o una caminata interpretativa por reservas naturales. Estas actividades no solo son saludables y respetuosas con el entorno, sino que también te permiten una conexión auténtica con la naturaleza y las comunidades locales.
Al elegir este tipo de experiencias, contribuyes a minimizar el uso de recursos no renovables, a evitar emisiones innecesarias y a apoyar modelos de turismo consciente. Además, muchas de estas actividades son lideradas por pequeños operadores locales, promoviendo así economías más justas.

6. Por un día entero no compres nada que esté envasado en plástico
Puede parecer un reto sencillo, pero evitar los envases de plástico por un solo día durante un viaje puede hacerte mucho más consciente de tus hábitos de consumo y del impacto que estos generan en el planeta.
El plástico es uno de los residuos más comunes y contaminantes en destinos turísticos. Muchos de ellos, especialmente los naturales, sufren las consecuencias del turismo desinformado: playas, selvas, montañas y pueblos llenos de botellas, bolsas y envoltorios que tardarán cientos de años en desaparecer.
Pero, ¿cómo lograrlo?
- Lleva una botella reutilizable y llénala en puntos seguros.
- Di no a las bolsas de plástico: lleva tu bolsa de tela o mochila.
- Compra frutas, snacks o productos locales sin empaques.
- Evita souvenirs envueltos en plásticos o materiales no reciclables.
- Si comes fuera, elige lugares que sirvan en vajilla reutilizable.
7. Renta una bicicleta y explora la ciudad de forma ecológica
Moverte de forma sostenible también es una forma poderosa de viajar con propósito. Este año, haz del transporte una parte consciente de tu experiencia viajera y elige la bicicleta como tu mejor aliada.
Moverte de esta forma es una forma ecológica, saludable y divertida de conocer tu destino. Al usar bicicleta reduces las emisiones de CO₂, descongestionas las ciudades y tienes la oportunidad de ver lugares desde otra perspectiva, a un ritmo más humano y cercano.
8. Denuncia en las redes sociales la explotación de algún animal durante tu viaje
El turismo responsable también implica alzar la voz cuando se es testigo de injusticias. Y uno de los aspectos más delicados es la explotación animal con fines turísticos. Aunque muchas veces se camufla como una atracción cultural o una experiencia "exótica", detrás puede haber maltrato, encierro, y condiciones deplorables.
Denunciar públicamente en tus plataformas sociales este tipo de prácticas es una forma efectiva de generar conciencia. A través de tus historias, fotos o videos puedes informar a otros viajeros sobre lo que ocurre detrás de ciertos espectáculos o actividades con animales: paseos en elefante, selfies con felinos sedados, shows con delfines, entre muchos otros.
9. Elige un alojamiento sostenible para tu próximo viaje
Tu impacto como viajero comienza desde el momento en que decides dónde te vas a hospedar. Por eso, uno de los propósitos más importantes para este 2026 es apostar por alojamientos que tengan prácticas sostenibles reales y verificables.
Un alojamiento sostenible son hoteles, hostales, casas rurales o incluso campings que implementan acciones concretas para reducir su huella ambiental y generar un impacto positivo en su comunidad local. Esto incluye desde el uso eficiente de la energía y el agua, hasta el reciclaje, el uso de productos locales, el pago justo a empleados y el respeto por la cultura y tradiciones del entorno.
En tu próxima aventura, reemplaza el hotel de siempre por uno comprometido con el planeta y las personas. No solo dormirás mejor por la comodidad, también por la tranquilidad de saber que estás apoyando el turismo que cuida.
10. Aprende el idioma local
Uno de los propósitos de Año Nuevo más enriquecedores (tanto para ti como para las personas que te recibirán en tu próximo destino) es aprender (aunque sea un poco) del idioma local. No necesitas dominarlo a la perfección: con algunas frases clave ya estarás mostrando respeto y generando un vínculo más auténtico con la cultura del lugar.
Aprende frases básicas como “hola”, “gracias”, “¿cuánto cuesta?”, “no entiendo” y usa apps como Duolingo, Babbel o Mondly antes del viaje.
11. Infórmate de la cultura y las tradiciones de tu destino
Viajar responsablemente también significa respetar lo que no es tuyo. Antes de hacer las maletas, dedica tiempo a conocer las costumbres, códigos sociales, normas religiosas y celebraciones del lugar que vas a visitar. Así evitas:
- Conductas ofensivas por desconocimiento.
- Te permite conectar mejor con las personas locales.
- Fomenta un turismo más empático y consciente.
- Aporta a la preservación del patrimonio inmaterial.
12. Mientras te sea posible no uses taxis ni conductores privados
Uno de los propósitos de Año Nuevo más simples, pero con gran impacto es repensar cómo te mueves durante tus viajes. Más allá de la comodidad, el transporte que eliges tiene un efecto directo en tu huella ecológica, en la dinámica de las ciudades que visitas y en tu propia experiencia como viajero. Siempre que sea posible, opta por alternativas de transporte más sostenibles y accesibles para todos.
Puedes comenzar con acciones tan sencillas como caminar para explorar zonas céntricas o turísticas; es una forma saludable, gratuita y enriquecedora de conocer un destino a tu ritmo. También puedes alquilar una bicicleta o un monopatín eléctrico para moverte con agilidad por trayectos más largos, especialmente si la ciudad cuenta con ciclovías o infraestructura adecuada.
El transporte público, como buses, metros, trenes o tranvías, no solo es una opción más económica, sino que te permite conectar con el día a día local y reducir considerablemente tus emisiones. En algunos destinos, incluso puedes optar por barcos o ferris comunitarios, o servicios compartidos como carpooling o vehículos eléctricos compartidos.

¿Por qué tener propósitos de año nuevo?
Los propósitos de Año Nuevo son mucho más que una lista de deseos: representan una oportunidad para redefinir nuestras prioridades, retarnos a nosotros mismos y empezar el año con una intención clara. En un mundo que avanza rápidamente, detenernos a pensar en lo que queremos cambiar, mejorar o experimentar es un acto de conciencia que puede marcar la diferencia en nuestro bienestar y en el impacto que generamos a nuestro alrededor.
Tener propósitos no se trata solo de grandes metas como hacer ejercicio o ahorrar más dinero. También puede ser una forma de transformar nuestra manera de viajar, consumir, relacionarnos con el entorno y ser más responsables con el planeta. Establecer objetivos conscientes nos ayuda a mantenernos enfocados, a medir nuestro progreso y a sentirnos más realizados al final del año.
Además, cuando nuestros propósitos tienen un propósito más allá de lo individual, como lo es el turismo responsable, el efecto positivo se multiplica: beneficiamos a comunidades locales, protegemos ecosistemas y promovemos una forma de viajar más ética y sostenible.
Es decir, tener propósitos de Año Nuevo no solo mejora tu vida, también puede ser el inicio de un cambio colectivo si los alineas con acciones conscientes y sostenibles.
Cómo cumplir tus propósitos de Año Nuevo
Tener buenos propósitos para comenzar el año es una excelente forma de enfocarte, pero el verdadero reto está en mantenerlos con el paso de los meses. Para lograrlo, necesitas más que motivación inicial: necesitas un plan. Aquí te compartimos algunas claves para que tus propósitos de Año Nuevo no se queden solo en palabras.
Define tus propósitos y metas de forma clara
Uno de los errores más comunes al iniciar el año es definir propósitos demasiado generales. Frases como “viajar más” o “ser mejor persona” suenan bien, pero carecen de un marco concreto que permita medir o avanzar. Para hacerlos útiles, convierte tus intenciones en metas claras, específicas y accionables.
Por ejemplo, si tu intención es viajar de forma más responsable, un propósito bien definido podría ser: “Este año haré al menos un viaje a un destino no masificado y me alojaré en una opción sostenible”. Esto te da una dirección clara y un objetivo que puedes planear con anticipación.
Además, cuando defines tus propósitos con detalle, también estás visualizando la transformación que deseas lograr. En este caso, no solo se trata de hacer turismo, sino de adoptar prácticas más éticas y respetuosas en cada experiencia.
Escribe tus objetivos y cómo lo harás cumplir
Escribir tiene un poder transformador. Al dejar tus propósitos por escrito, los conviertes en un compromiso más tangible. No solo se trata de anotarlos en una libreta: es útil redactar también por qué lo haces, qué impacto tendrá y cómo planeas conseguirlo.
Siguiendo con el ejemplo del turismo sostenible, puedes escribir algo como: “Quiero viajar de forma responsable porque me interesa reducir mi impacto ambiental y apoyar a las comunidades locales. Para lograrlo, investigaré alojamientos sostenibles, evitaré plásticos y buscaré actividades ecológicas en cada viaje”.
Este ejercicio también es valioso porque te hace más consciente de tus decisiones diarias. Incluso en viajes cortos, como un fin de semana dentro del país, puedes aplicar cambios: evitar cadenas de comida rápida, moverte en bici, o elegir recorridos culturales gestionados por guías locales.
Crea tu paso a paso
Una meta sin plan es solo un deseo. Por eso, convertir tus propósitos en pequeñas acciones concretas hará toda la diferencia. Divide tu objetivo en pasos alcanzables, mensuales o semanales, según el tipo de propósito.
Si quieres empezar a reducir tu huella ambiental al viajar, tu paso a paso podría verse así: 1) comprar una botella reutilizable, 2) investigar destinos sostenibles en tu país, 3) seguir cuentas de creadores que promueven el turismo responsable, 4) reservar alojamiento eco-friendly para tu próximo viaje.
Este enfoque también evita que te sientas abrumado. A veces abandonamos los propósitos porque parecen muy grandes o fuera de alcance. Pero si los desglosas en acciones pequeñas, los conviertes en hábitos, y eso es lo que realmente genera cambios duraderos.
No te olvides de hacer recordatorios y hacer repaso constante
Una vez que defines tus propósitos y trazas el camino, el siguiente desafío es no perderlos de vista. La rutina diaria y el ritmo del año pueden hacer que olvidemos lo que nos propusimos en enero. Por eso, es esencial crear sistemas que te ayuden a recordar, revisar y ajustar.
Puedes configurar recordatorios mensuales en tu calendario digital, pegar notas visibles en tu escritorio o incluso crear un “muro de propósitos” donde veas tus avances. Cada mes, dedica unos minutos a revisar: ¿Cómo voy con mis metas? ¿Qué funcionó? ¿Qué puedo mejorar?
Recuerda que no se trata de cumplir todo al pie de la letra. Habrá momentos en los que no logres lo que esperabas, y está bien. Lo importante es mantener la intención viva, celebrar los avances y seguir avanzando. Cada pequeño paso cuenta cuando se trata de construir un turismo más responsable y una versión más consciente de ti mismo.

Conclusión: 12 propósitos de año nuevo para un turismo más responsable en 2026
El inicio de un nuevo año es mucho más que una tradición: es una oportunidad real para tomar decisiones conscientes que impacten positivamente en tu vida y en el mundo que te rodea. Los propósitos de Año Nuevo no tienen que ser los mismos de siempre. Pueden y deben ser herramientas para construir un estilo de vida más alineado con tus valores, tus sueños y tus ganas de aportar algo bueno al planeta.
A través de estos 12 propósitos orientados al turismo responsable, no solo estás eligiendo viajar de otra manera, sino ser parte de una comunidad global que entiende que explorar el mundo también implica respetarlo. Desde elegir destinos menos turísticos, hasta moverte en bicicleta o apoyar alojamientos sostenibles, cada acción suma.
Así que este 2026, más que prometer ir al gimnasio o leer más libros, ¿por qué no proponerte ser un viajero más consciente? Recuerda: los pequeños cambios pueden generar grandes transformaciones.
Conoce más sobre los retos de IATI Travel Shakers